Fr. Javier Garzón OP: “Merece la pena ser creyente, merece la pena ser Iglesia”
5 de junio de 2026
Dentro de la serie rostros dominicanos ante la visita del Papa León XIV a España, conversamos con Fr. Javier Garzón OP, responsable del Área de Pastoral de la Fundación Educativa Santo Domingo. La FESD está preparando la participación de alumnos, exalumnos, catequistas y profesores de sus colegios en los actos convocados con motivo de la visita del Papa, tanto en Madrid como en Canarias.
Más de mil jóvenes y educadores están implicados en construir una experiencia de Iglesia y de renovación de la fe. En Madrid, más de 600 alumnos participarán en los actos organizados por la Iglesia diocesana junto al sucesor de Pedro. Además, se encontrarán en el Colegio Nuestra Señora de Loreto, donde participarán en talleres para alzar la mirada y observar los desafíos de la realidad de los migrantes, los transeúntes, los misioneros, la Iglesia perseguida en algunos países y la vocación consagrada.
“Que el Papa nos dé un empujón para vivir una fe más seria y comprometida”
La Fundación Educativa Santo Domingo está reuniendo a un grupo de alumnos de distintos colegios de la FESD para participar en el encuentro con el Papa. ¿Cómo estáis preparando esta experiencia?
Desde el final de la Cuaresma, cuando recibimos la noticia de que León XIV vendría a algunos lugares de España, nos pusimos manos a la obra, en dos frentes. El primero, organizando una convivencia en Madrid para los 34 colegios de la Península; un momento de encuentro, talleres y participación en los actos previstos con el Papa. Por otro lado, también hemos querido que en todos los centros se respire ilusión, entusiasmo por esta visita, que haya información, y también formación sobre la figura del sucesor de Pedro, su lugar en la Iglesia, y una renovación de nuestro compromiso como creyentes. En definitiva, que el Papa nos dé un empujón para vivir una fe más seria y comprometida, y que pueda ser expresada de manera alegre en los contextos de cada uno.
“El encuentro nos desinstala, pero nos abre el corazón”
¿Qué significa para un alumno de un colegio de la FESD participar en un encuentro de jóvenes con el Papa León XIV?
Cada encuentro siempre tiene algo evangélico y pascual. ¡El Resucitado se deja ver habitualmente a la comunidad reunida, en su vida cotidiana! Venir desde Asturias, Tudela, Málaga o Baza hasta Madrid, en un viaje largo, cuesta un poco, pero ilusiona mucho a los jóvenes. Conocer a otros, compartir con ellos, vivir la fe sin timidez, ver que somos muchos en la Iglesia y la Fundación con las mismas inquietudes, es siempre un “subidón”, una experiencia pascual. El encuentro nos desinstala, pero nos abre el corazón, nos llena de alegría, nos fortalece. Y sobre todo, escuchar al Papa, que habla con profundidad y es una referencia a todos los niveles, nos va a traer ánimo y confianza: ser creyentes merece la pena y se fortalece cuando lo compartimos con otros.
“Merece la pena alzar la mirada”
Desde el área de Pastoral, ¿qué os gustaría que los alumnos vivieran antes, durante y después de este encuentro?
En primer lugar, que se ilusionaran. No está de moda ser creyente. Decirlo públicamente, oír a otros que lo viven sin vergüenza, ilusiona mucho. Perder la vergüenza, fortalecer la fe, llevarse de los encuentros —Madrid, Canarias— un corazón inquieto… todo eso sería una ganancia inmensa. Cada uno de nuestros colegios quiere ser un trozo de la Iglesia, un espacio donde la fe se hace visible, se conoce y profundiza, y es oferta para una vida mejor.
Por supuesto hemos querido que se preparen antes de participar en los encuentros. Y que los días o ratos —porque no será mucho tiempo— que estén con otros sean enriquecedores. Pero que de aquí se marchen más contentos, más fortalecidos en su fe. Merece la pena ser testigo de Jesús en su Iglesia, merece la pena alzar la mirada.
“Hay una sed grande de sentido, de esperanza, de orden interior”
¿Qué preguntas, inquietudes o esperanzas crees que llevan hoy los jóvenes a la Iglesia?
Estamos en un momento estupendo para la evangelización con los jóvenes. Hay una sed grande de sentido, de esperanza, de “orden interior”, de tener referencias para la vida… Hay mucha búsqueda, y algunas frustraciones cuando se busca mal… La Iglesia hoy no es obstáculo para sus búsquedas, es decir, no hay prejuicios sino un deseo de conocer sincero. La Iglesia tiene unos valores y una tradición, un campo inmenso de bondad y entrega, una oferta de sentido y servicio… Pero ante todo, la Iglesia tiene a Cristo, el único que llena el corazón humano.
“Merece la pena ser creyente, merece la pena ser Iglesia”
¿Qué mensaje os gustaría que quedara en los alumnos después de encontrarse con el Papa y con jóvenes de otros lugares?
Merece la pena ser creyente, merece la pena ser Iglesia, merece la pena alzar la mirada y salir de las rutinas de cada día. Merece la pena dejarse encontrar por Jesús.
