El convento de Santo Domingo de La Coruña honra a Francisco Vázquez
21 de febrero de 2026
El pasado 21 de febrero, en el marco de una celebración de la eucaristía en la capilla barroca de la Patrona de la ciudad, en la iglesia de Santo Domingo, en La Coruña, se hizo entrega a don Francisco Vázquez Vázquez, alcalde de la ciudad durante 23 años y embajador ante la Santa Sede, del título y la medalla de Benefactor de la Orden de Predicadores, concedido por el Maestro de la Orden.
La eucaristía fue presidida por Fr. Javier Carballo, prior provincial de la Provincia de Hispania, y en ella, junto con la comunidad de frailes y el socio del provincial, participó únicamente parte de la familia más estrecha del homenajeado. Fue un modo de saldar una deuda de gratitud por los muchos años de colaboración continua que don Francisco Vázquez tuvo —y sigue teniendo— con el convento de Santo Domingo de La Coruña. Se hizo también memoria de la presencia de la Orden en la ciudad desde el año 1280.
En la homilía, pronunciada por Fr. Eduardo Vidal, superior de la casa, se recordaron los múltiples modos en los que, desde la alcaldía, en los años en que esta fue presidida por don Francisco Vázquez, se ayudó a dignificar y solemnizar las celebraciones en torno a la Virgen del Rosario, patrona y alcaldesa perpetua de la ciudad desde el año 1589.

La mayor ayuda que recibió la comunidad consistió en las múltiples gestiones que “Don Paco” (como a él le gusta que le llamen) realizó ante la obra social de algunas entidades bancarias y ante el propio Ayuntamiento para conseguir financiación para la restauración y conservación de la iglesia. Las obras, realizadas en el año 2000, supusieron unos enormes gastos que la comunidad nunca hubiese podido afrontar.
Hoy es el templo coruñés con mayor capacidad de fieles y es muy apreciado por su sobriedad e instalaciones acústicas y ambientales. A él acuden continuamente a expresar su fe ante la Patrona muchos coruñeses y turistas. Muchos eligen celebrar en este templo algunos sacramentos (matrimonios, confirmaciones, bautizos, primeras comuniones) y funerales. También es lugar de celebración elegido por entidades civiles, cofradías, colegios y asociaciones diversas.
En el ofertorio, se hizo entrega del reconocimiento. El prior provincial explicó el significado del título otorgado y procedió a su entrega. En el texto del reconocimiento, leído por el socio del provincial, se reconoce la labor de apoyo a la Orden y se le hace partícipe de “las gracias que reciben y fortalecen a las comunidades de la Orden” y “de los frutos espirituales de la Santa Predicación”. La medalla de benefactor fue impuesta por el superior de la casa.
Don Francisco agradeció, con gran emoción, esta distinción y recordó que “la historia de La Coruña no se entiende si no va unida a la historia de la Orden de Predicadores, dado que son los dominicos los vecinos más antiguos de la ciudad, a la que siempre han acompañado en sus luchas, siendo mantenedores de la fe y los custodios de la Virgen del Rosario”. Y pidió a Dios que nuestra presencia siga siendo siempre una luz en esta tierra.
Tras la eucaristía, la familia compartió con los frailes la mesa en la que se degustó un muy típico menú gallego.
