RNE revisa la huella de la Escuela de Salamanca en 1776
21 de enero de 2026
El programa Cultura con Ñ de RNE dedicó su emisión del 20 de enero de 2026 a conectar dos aniversarios: el V Centenario de la Escuela de Salamanca (1526–2026) y los 250 años de la Declaración de Independencia de Estados Unidos. El espacio lo planteó como un “hilo conductor” para comprender el nacimiento de ideas sobre la dignidad humana, la libertad política y los límites del poder.
En la entrevista central, el catedrático Ricardo Rivero (Universidad de Salamanca) defendió que la discusión teológica y jurídica que se abre tras el descubrimiento de América impulsa un debate decisivo sobre derechos y soberanía. En ese marco, insistió en que España debería recordar mejor esta herencia intelectual: “en la Declaración de la Independencia se abre con… todas las personas nacen iguales y la soberanía es del pueblo”.
Buena parte de esa tradición, explicó Rivero, se fraguó en torno a la Orden de Predicadores. En antena lo dijo de forma explícita: “la Orden de Predicadores, los dominicos, cuyo papel en la historia es fundamental”. La figura que vertebra el relato es Francisco de Vitoria, fraile dominico y profesor en Salamanca, cuya llegada a la cátedra en 1526 es el hito que da sentido al centenario.
El convento de San Esteban aparece así como algo más que un escenario: Rivero lo llamó “la sede central” a la que llegaban las preocupaciones por los abusos en América (“la sede central, que es el convento de San Esteban, en Salamanca”), recordando la crítica dominica temprana —como el sermón de fray Antonio de Montesinos— y la reflexión posterior sobre la igualdad y la dignidad de toda persona.
Con esa mirada, Cultura con Ñ invitó a redescubrir que el pensamiento nacido en Salamanca no fue solo una discusión académica, sino una reflexión con consecuencias históricas. Rivero lo resumió como una idea que conviene recordar “en el tiempo que vivimos”: “nadie debe abusar del poder, el poder debe ejercerse en bien de la comunidad y todas las personas merecen un respeto”, un eco que conecta el estudio en las aulas y en el convento de San Esteban con debates que siguen vigentes en la esfera pública.
