La Facultad de San Esteban es distinguida con el Premio Especial Stella 2026
29 de octubre de 2026
La Pontificia Facultad de Teología San Esteban, de los dominicos de Salamanca, recibió ayer, 28 de octubre, el Premio Especial Stella 2026, concedido por el Consejo General de la Iglesia en la Educación (CGIE). Fr. Manuel Ángel Martínez Juan OP recogió el galardón en nombre de la Facultad durante la ceremonia celebrada en el Aula Magna de la Universidad Pontificia de Salamanca.
El reconocimiento se otorgó conjuntamente a la Facultad, la Universidad de Salamanca y la Universidad Pontificia de Salamanca con motivo del V Centenario de la Escuela de Salamanca. El premio distingue a las tres instituciones por su labor de custodia, estudio y proyección de un legado universitario y eclesial vinculado a la dignidad humana, la justicia, el derecho de gentes y la convivencia social.
En la presentación del galardón se recordó que esta conmemoración coincide con los quinientos años de la incorporación de Francisco de Vitoria a la Cátedra de Prima de Teología. También se destacó la vigencia de aquella tradición de pensamiento para el diálogo entre la fe, la razón, la universidad y la sociedad.

Una herencia que compromete con el presente
Al agradecer el premio, Fr. Manuel Ángel Martínez Juan recordó que la Facultad desarrolla su actividad en el lugar donde vivieron Francisco de Vitoria, Melchor Cano y Domingo de Soto, y donde se conservan las tumbas de algunos de aquellos maestros. Esa cercanía cotidiana supone, explicó, un compromiso para quienes continúan hoy su tarea: «Para nosotros es una responsabilidad este legado magnífico que nos ha dejado la Escuela de Salamanca».
El dominico señaló que los congresos celebrados durante este año han insistido en la necesidad de proyectar hacia el futuro la aportación de la Escuela. En este sentido, subrayó que sus grandes valores, de raíz evangélica, deben seguir siendo fundamento de la labor educativa.

Su intervención se detuvo también en el Proyecto Salamanca, que la Orden de Predicadores quiere seguir impulsando. Lo vinculó al diálogo que, en los siglos XVI y XVII, mantuvieron los misioneros y quienes se dedicaban a la vida académica, y destacó la necesidad de que las instituciones docentes escuchen a las personas y a quienes están en contacto directo con sus realidades.
«Sólo así pueden responder a las grandes cuestiones de nuestro tiempo», afirmó. Con esta llamada a una reflexión académica atenta a la vida de las personas, concluyó su intervención reiterando el agradecimiento de la Facultad por el reconocimiento recibido.
Esta primera edición de los Premios Stella reconoció a personas, instituciones y proyectos de los nueve ámbitos educativos del CGIE, además de conceder el Premio Especial dedicado a la Escuela de Salamanca. Con motivo del accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo), el Consejo había modificado el programa para incorporar una eucaristía por las víctimas y sus familias en la Clerecía y suprimido el vino español previsto al finalizar el encuentro.
