San Esteban clausura el congreso internacional del V Centenario de la Escuela
16 de febrero de 2026
El histórico convento de San Esteban acogió la clausura del Congreso Internacional La Escuela de Salamanca: pasado, presente y futuro, celebrado durante cuatro jornadas en la Universidad de Salamanca, la Universidad Pontificia y la Facultad de Teología de San Esteban.
El encuentro ha reunido a más de 150 ponentes procedentes de una veintena de países de Europa, Asia y América, con cerca de 50 instituciones representadas, entre especialistas, traductores y editores de manuscritos y obras vinculadas a la tradición salmantina.
Este congreso inaugura la programación académica y cultural del V Centenario (1526–2026), con un conjunto de 70 actividades previstas para conmemorar y poner en valor la aportación de la Escuela de Salamanca a la historia del pensamiento.
En las intervenciones finales, Fr. Bernardo Sastre Zamora OP presentó la Escuela de Salamanca como uno de los momentos más luminosos de la historia intelectual de la Iglesia, capaz de renovar la teología en un siglo XVI marcado por la Reforma, las tensiones culturales y la expansión hacia el Nuevo Mundo. Subrayó una manera de hacer teología que integra fe y razón, fidelidad a la exégesis bíblica y a un tomismo vivo, con rigor académico y atención a los desafíos concretos del tiempo. En esa línea, destacó a Francisco de Vitoria por aplicar principios universales de la Summa theologiae a cuestiones como el derecho de gentes, la dignidad humana o los límites morales del poder y de la guerra; recordó la síntesis de Domingo de Soto, que articula antropología teológica y filosofía práctica bajo la unidad de la sagrada teología; y señaló a Melchor Cano por dotar a esta renovación de una formulación metodológica consciente en el De locis theologicis, estableciendo criterios de autoridad y argumentación. A su juicio, la herencia común de los maestros salmantinos sigue ofreciendo hoy una referencia sólida: volver a las fuentes, pensar con orden y claridad, dialogar con el mundo y poner el saber al servicio del bien común.
La jornada anterior contó con la aportación de Fr. David Thomas Orique OP (Providence College), que propuso una nueva lectura de la Brevísima relación de la destrucción de las Indias de Bartolomé de las Casas centrada en una dimensión jurídica del texto poco atendida. Su intervención situó esa “voz jurídica” en el contexto de la formación canonística, filosófica y teológica de Las Casas, y en los distintos ámbitos de relevancia legal que atravesaron su defensa de los pueblos indígenas. Orique explicó el contexto de la génesis, la redacción y la publicación de la obra, interpretándola como un documento con intención jurídico-moral y no solo como denuncia histórica. Desde ahí, expuso cómo el dominico emplea un marco analítico subyacente basado en la tríada del derecho divino, natural y humano, cuyo examen de preceptos y principios sostiene que los abusos cometidos contra los indígenas quedaban condenados por todas las leyes. Finalmente, señaló que justicia, equidad y conciencia actúan como fundamento del juicio y de la interpretación ético-jurídica que vertebra el argumento lascasiano.

Por su parte, el laico dominico D. Maro Botica OP recorrió el desarrollo histórico de la teoría de la guerra justa desde sus raíces en la Antigüedad hasta su consolidación con el legado de la Escuela de Salamanca y su proyección contemporánea. En su exposición subrayó cómo los pensadores salmantinos contribuyeron a redefinir los límites éticos del conflicto, situando la justicia y la dignidad humana por encima del poder, y ofreciendo criterios que desbordan el marco de su época. Botica destacó que estas reflexiones del siglo XVI ayudaron a configurar algunas de las bases del derecho internacional moderno, y defendió que siguen siendo plenamente válidas para afrontar debates actuales: desde la evaluación de la legitimidad de las intervenciones militares hasta la protección efectiva de los derechos fundamentales. En definitiva, señaló la vigencia del legado salmantino como guía para discernir el uso de la fuerza, promover una paz más duradera y sostener una cultura pública orientada a la justicia.
Durante el tramo final del congreso, varios frailes dominicos ejercieron tareas de moderación, entre ellos Fr. Ricardo de Luis OP, Fr. Rodrigo Hidalgo OP, Fr. Rubén Omar Lucero OP y Fr. Manuel Ángel Martínez OP, favoreciendo el diálogo y el intercambio entre ponentes y asistentes.
En la mesa final, moderada por Fr. Manuel Ángel Martínez OP, Fr. Ricardo de Luis OP compartió una reflexión sobre razón y fe en Francisco de Vitoria junto a otros participantes, entre ellos D. Juan Belda Plans, Dña. Virginia Aspe y D. José Ángel García Cuadrado.

El cierre institucional tuvo lugar en el Aula Magna, con la participación de Fr. Manuel Ángel Martínez OP, Dña. María Idoya Zorroza y Dña. María Martín Gómez, culminando unas jornadas centradas en el origen, la vigencia y la proyección futura de la Escuela de Salamanca.
El congreso incluyó también propuestas culturales vinculadas al contexto histórico de la Escuela, como “La música de la Escuela”, un concierto de órgano ofrecido por Fr. Sixto José Castro OP (Universidad de Valladolid).
Expertos de más de 20 países recorrieron el convento de San Esteban, siguiendo los pasos de Francisco de Vitoria. Desde sus aulas y claustros, surgieron ideas que transformaron el derecho internacional y la dignidad humanahttps://t.co/8h8RDSpdO7
— La Gaceta de Salamanca (@LaGacetaSA) 15 de febrero de 2026
Como último acto, los participantes realizaron una visita guiada al convento de San Esteban de Salamanca, recorriendo los espacios vinculados a la memoria dominicana y al horizonte intelectual que dio nombre a la Escuela.
